Hace un par de días estuve en el centro de salud que me corresponde para que la pediatra valorara una pequeña dolencia de mi hija.
Como no tenía cita, porque fue algo súbito e inesperado, tuve que ir directamente a las ventanillas para solicitar la asistencia "de urgencia", como es protocolo...
Pues bien, hubo algo que me llamó especialmente la atención:
En cada uno de los cuatro puestos informáticos que existen en el mostrador, pegado en el cristal "que los protege" de los usuarios (y ahora ya entiendo por qué aquello está acristalado ), había un folio con una frase impresa, donde se podía leer:

SE RUEGA RESPETO AL PERSONAL

No había visto la peculiar petición anteriormente en otras ocasiones, o no recordaba haberla visto (seguro que antes no estaba), pero me dio por pensar lo mal que los usuarios deben portarse para que decidan colgar esos folios pidiendo respeto a la altura de los ojos de los pacientes, para que lo lean bien clarito cuando van a pedir una cita o a arreglar cualquier historia que requiera ir a aquel mostrador tipo búnquer.

De repente recordé un incidente que viví unos meses antes, esperando la cola inmensa que se forma en invierno en ese centro de salud.
Un señor mayor, que no estaba de acuerdo con una cita, se puso muy desagradable con la administrativa, despotricó a grito pelado y la llamó payasa.
Comentando el episodio, mientras este se producía, con otras personas que allí estábamos, coincidimos que tal espectáculo era decadente e indigno, que por muy mal que le hubieran salido las citas al hombre, no tenía ningún derecho a ponerse así y a insultar. Pero nadie, incluida yo, tuvimos el valor de decírselo a aquel energúmeno a la cara.
Ese hombre estaba tan exaltado que si le decía algo temía que la emprendiera a golpes conmigo, los que no podía dar a la administrativa posicionada al otro lado del cristal (quizá por ello voriferaba de tal modo) encontrándome en un fregao desagradable, que en ese momento no me apetecía nada vivir.
Puede que pensaran lo mismo las otras personas...

Ahora que recuerdo y reflexiono sobre este episodio, el pasotismo o permisibidad ante hechos tan denigrantes como el que he contado, hacen que la sanidad española se haya convertido en un campo de batalla en el que la mala educación y la falta de respeto hacia los que proporcionan el servicio, son los protagonistas principales.

Yo he vivido situaciones parecidas "en mis carnes", afortunadamente no muchas, pero me parecen absolutamente injustas.
Tú tratas de hacer tu trabajo lo mejor posible y te lo pagan con esa moneda.
Claro, que dichas situaciones me hacen analizar si realmente hago mi trabajo bien o no...
La crispación que se vive en el sistema sanitario español se nota en todos los ámbitos, tanto entre los usuarios como entre los profesionales, el síndrome de estar quemado afecta a las dos partes, pero eso no debe ser motivo para que unos u otros se dejen llevar por la sinrazón, porque a todos se nos olvida el objetivo principal del sistema:

El bienestar general de las personas.

Más paciencia y comprensión es lo que nos falta.
Empatía, quizá, que se llama... pero de ambas partes...

"Patience", un pegadizo y conocido tema de "Take that", con una letra que en parte es aplicable a esa entrada...



"I´ll try to be strong, believe me, I´m trying to move on...

it´s complicated but understand me..."

"Just have a little patient..."





2 Responses
  1. Eva Says:

    Me sorprendió ver por Urgencias un cartel explicando que la agresión a un médico estaba penado por la ley. Asusta un poco que tengan que advertirlo por los pasillos de un hospital.
    Voy a compartir mi experiencia laboral en este sentido. En la UCI existe un puesto por el que rotamos todas las Auxiliares. Consiste en encargarnos, entre otras cosas, de que pasen las visitas de los familiares de los pacientes dentro de un horario y de controlar que cumplan ciertas normas como: que no entren más de dos personas, que no se intercambien, etc. Pues cómo será la cosa de problemática que, cuando me ha tocado estar en ese puesto, no pocas veces he tenido ganas de esconderme en el baño cuando me avasallaba alguna familia (sé que estas cosas no se cuentan). También he tenido que llamar al personal de Seguridad en alguna ocasión por miedo a una agresión (me han llegado a temblar las piernas). Y, como a mí, les ha ocurrido a muchas otras.
    Pero la historia tiene un final feliz y, desde que cambiaron las normas, las Auxiliares hemos pasado a mejor vida. Doy gracias.


  2. Berni Says:

    El puesto de la puerta para vosotras debería conllevar un plus de peligrosidad.
    De verdad que tenéis que aguantar "carros y carretas", pero los intentos de agresiones físicas son... no sé cómo definirlo...
    Me parece increíble que eso pueda suceder...
    Que tengas que esconderte en el armario-baño que hay en el pasillo cercano al puesto por miedo o por evitar un disgusto... es la caña.
    Los tiarrones de Seguridad del hospital son bastante asequibles y efectivos en muchos casos, quizá deberíamos no consentir ciertas actitudes y avisarles en cuanto la cosa se ponga un poco dura...